sábado, 12 de julio de 2008

Los viernes son un día raro

ACTO II (Continuación y 4)

EL.- (Entusiasmado) ¡Pero yo sí! Pensaré por ti, por los dos…, verás, no es el fin del mundo…, tenemos algo ahorrado
ELLA.- (Vencida). No, no tenemos nada ahorrado…, lo que había se lo ha comido la hipoteca…

EL.- ¿Cómo que se lo ha comido la hipoteca? ¿No nos queda nada?

ELLA.- Nada

EL.- Pero, pero…

ELLA.- Lo que había lo utilicé para ir quitándonos letras y estar menos tiempo pagando al banco

EL.- (Irónico) ¡Perfecto! Podremos comernos las paredes por la base porque (gritando) ¡hemos pagado la hipoteca al banco antes de tiempo!… gracias cariño por ser tan previsora, nunca pensé que estaría tan contento de haber pagado mis deudas…

Suena el móvil y lo coge ella

ELLA.- (Cambia de tono y de actitud radicalmente) Hola cariño, en este momento estaba pensando en ti…, no no, todo bien, un poco cansada quizás, ya sabes, el negocio mortuorio es agotador y muy rentable.., la gente, que tiene esa terrible manía de morirse…, por cierto amor, las niñas tienen que ir a la revisión del dentista, como seguro que estarás muy ocupado si quieres me acerco con ellas esta semana…, no no, no es molestia, son mis hijas…, sois mi familia y aunque no estemos bajo el mismo techo, no dejaréis nunca de serlo (El la mira con estupefacción como si viera que el mundo se le cae encima).., si si, todo perfectamente bien, ¿por qué lo preguntas?... bueno, nunca os he dejado de echar de menos, que nuestro matrimonio pasar por un bache

EL.- (Mirando hacia ella) ¿Pasando por un bache? ¿Pero tendrás rostro? (Coge el movil y llama)… Hola, ¿Qué tal?..., mucho tiempo sí pero hoy me he acordado de ti…, bueno, nunca es tarde…, sí, cuatro año…, ¡mujer! Lo importante es que estamos hablando y que, bueno, pues podemos quedar…

ELLA.- (Haciéndole un gesto para que baje la voz)… todos los matrimonios pasan por malos momentos y el nuestro ni iba a ser menos, esas cosas pasan…, como pasa todo…

EL.- (Mirándola y subiendo la voz)…, la verdad es que no he dejado de pensar en ti durante estos años…, ya, bueno, la verdad es que no he tenido mucho tiempo…, si, el pensamiento también lleva su tiempo…,

ELLA.- (Mirándole fijamente)… oye amor, que tal si hablamos mañana… ¿A comer? Por mí perfecto, mañana no tengo que ir por la empresa, llámame por la mañana y quedamos…, dales besos a las niñas y diles que mamá las quiere. Adiós amor, mañana nos vemos.

jueves, 10 de julio de 2008

Los viernes son un día raro

ACTO II (Continuación y 3)


EL.- ¡Vale! Estás sarcástica y eso sí que te va a producir una úlcera
ELLA.- ¿Sarcástica yo? No, amor… ¡Cómo voy a estar sarcástica!.. ¡Estoy furiosa!

EL.- ¿Por qué? ¿Por qué he decidido cambiar? ¿Por qué quiero ser feliz y vendiendo sondas no lo soy?

ELLA.- ¡Y te crees que haciendo ofertas del entierro a mejor precio hace feliz a alguien! ¿Te has pensado que maquillar muertos es algo tan excepcional que conlleva la felicidad absoluta? O ¿te has pensado que estamos como buitres los lunes para ver si con los accidente de tráficos aumentamos las ganancias y eso nos pone contentos? ¿Crees que la muerte me hace feliz?

EL.- No es eso, pero es un trabajo…

ELLA.- (Fuera de si) ¿Y lo tuyo que era? ¿Una tarta de fresa?

EL.- Escúchame amor, se que ha sido difícil tomar la decisión de dejar a Antonio y ver a tus hijas fines de semana alternativos y 15 días en vacaciones, se que la vida que llevamos no es la que esperabas, no hay tantas comodidades, ya no hay viernes de suicidio…, ¿sabes que los echo de menos?

ELLA.- ¿Perdona? ¡Estás enfermo!

EL.- Era una manera de seducirte, de…

ELLA.- Pues hubiera preferido bombones o flores

EL.- Eso lo hace todo el mundo

ELLA.- ¡Y claro! Para ser diferente te atiborras de pastillas, consigues lo que quieres, me llevas al infierno de los transbordos y luego dejas tu trabajo para poner una prueba más grande al amor… ¡Pues si hombre! Poniendo fáciles las cosas…

EL.- Si he conseguido lo que quise fue porque tú te dejaste conseguir

ELLA.- Era viernes

EL.- ¿Y si hubiera sido un lunes?

ELLA.- No estaría haciendo transbordos…

EL.- ¿Y que día es hoy?

ELLA.- Hoy también es viernes…, eso es lo malo, que hoy también es viernes y en viernes yo no soy capaz de pensar con claridad

martes, 24 de junio de 2008

Las cosas buenas nunca tuvieron importancia

TU.- ¿Y dices que apenas sabes nada?
YO.- Casi nada
TU.- ¿Qué sabes?
YO.- Lo único que se es que lo que pensaba que era, ya no es. Que las apariencias engañan, que las palabras despistan…, solo se que se ha acabado una etapa y que el futuro tiene mejor pinta que el pasado
TU.- Y.., ¿ya?
YO.- ¡Ya!
TU.- ¿Y lo perdido?
YO.- Irrecuperable
TU.- Nada es irrecuperable
YO.- Esto, si.
TU.- Albergaba la esperanza de que pensaras de otra manera, que fueras capaz de frenar el olvido…,
YO.- No
TU.- Siempre se puede pensar de otra manera…
YO.- No, cuando los pensamientos no te llevan a ninguna parte
TU.- Es una lástima
YO.- La lástima es vivir en un error, no ver las cosas y a las personas como realmente son.
TU.- Aún así, es una lástima. En la balanza siempre hay más cosas buenas que malas
YO.- En esta balanza, las cosas buenas nunca tuvieron importancia

lunes, 23 de junio de 2008

sábado, 21 de junio de 2008

viernes, 20 de junio de 2008

Los viernes son un día raro

ACTO II (continuación y 2)



EL.- ¿Dónde estás?

ELLA.- En el dormitorio

EL.- (Entrando en el dormitorio) amor, hoy he vendido mis últimas sondas…

ELLA.- ¡Que bien! ¿Ya has cubierto tu cuota de ventas? ¡Que rapidez!

EL.- (De da un beso en la boca y se va quitando la chaqueta y la corbata) No me has entendido. Hoy… he vendido… mis últimas… sondas… ¿a que es genial?

ELLA.- Te he entendido perfectamente, hoy has cubierto tu cuota de ventas y…

EL.- ¿Ves como o me has entendido? No es que haya cubierto mi cuota de ventas es que he vendido mis últimas sondas…, se acabaron los materiales quirúrgicos para hemorroides, próstatas averiadas y forúnculos recalcitrantes…, hoy he vendido mis últimas sondas nasogástricas…, hoy soy libre cariño y…

ELLA.- ¿Perdona?... me quieres decir que te han echado del trabajo…

EL.- Para nada cariño, nadie me ha echado del trabajo

ELLA.- (Respirando de alivio) ¡Menos mal! Menudo susto, por un momento creía que te habían echado…

EL.- No te asustes amor…, me he ido yo…

ELLA.- (Levantándose de la cama) ¿Qué has hecho que?

EL.- Que me he ido…, que no aguantaba más…, que no podía estar todo el día hablando de culos y penes…, que no, que necesitaba salir y respirar…

ELLA.- Pues será lo único que hagas porque es gratis…, ¿has pensado que vamos a hacer sin tu sueldo?

EL.- ¿Ya estamos otra vez con la liposucción?

ELLA.- No te equivoques cielo, con tu sueldo no podría quitarme la grasa ni de los tobillos…

EL.- Pues ni que fueras un elefante…, además ya sabes que no lo necesitas…

ELLA.- Que no lo necesito… ¡Cómo lo voy a necesitar si me paso el día trajinando! ¿Te has creído que ir en metro engorda? O has pensado que estar 8 horas de pié acumula grasas en los talones…

EL.- Pues eso que nos ahorramos.., si vas en metro no engordas…

ELLA.- Si voy en metro voy a terminar con una úlcera de duodeno y con una prótesis en la nariz

EL.- No exageres que no es para tanto…

ELLA.- (Enfurecida) ¡Que no es para tanto! ¡Que no es para tanto! ¿Tú sabes lo que es ir en metro en hora punta? ¿Sabes lo que significa entrar en el vagón levitando? ¡No pongo los pies en el suelo! ¡Me llevan entre hombros y caderas! (Chillando)¡Y encima tengo que soportar a la manada de mofetas que sistemáticamente se agarran a la barra de arriba expandiendo ese hedor a la 8 de la mañana! ¿Por qué tengo que aguantar la humanidad de esos gochos sucios y malolientes cada día?

EL.- Tranquila cariño, ya verás como no tendrás que soportarlos más…

ELLA.- Por supuesto, como has dejado tu trabajo ahora me tocará ir andando (subiendo el tono de voz) ¡porque no tendremos ni para el abono transporte!.., mira, igual consigo el cuerpo diez caminando 4 horas todos los días porque, te recuerdo, que la funeraria está a casi dos horas de casa…, y ya que nos ponemos, hasta es posible que pueda mejorar mi situación digestiva y (chillando) ¡desaparezca la úlcera que ya está apareciendo!

domingo, 15 de junio de 2008

Los viernes son un día raro

ACTO II

Dormitorio. Ella se mira al espejo de la cómoda con ropa de estar por casa.

ELLA.- No tuve dinero para la liposucción…, ni tan siquiera para hacerme un miserable botox en la comisura de los labios…, elegí el viernes equivocado y aquí estoy, viendo como las patas de gallo invaden mis ojos… ahora voy en metro, compro en las rebajas, hago números para llegar a fin de mes y lo que es peor… ¡Trabajo!... pero ¡quien me mandaría a mí perseguir un sueño, una ilusión, una fantasía adolescente!... ¡dejar a Antonio por este vendedor de sondas para fístulas! Dejar la comodidad de la visa oro por la estrechez de la de débito sin fondos.., ¡que hago yo trabajando en una funeraria enseñando catálogos de féretros y maquillajes para difuntos!... (se toca la cara con desesperación) ¡Ellos sí que tienen mejor aspecto que yo!..., ¡Mírate que pinta! Raíces en el pelo, patas de gallo, arrugas en la frente y, para colmo, seguro que es viernes… ¡ese maldito día tiene la culpa de todo!... si no hubiera vuelto, si no me hubiera quedado, si no hubiera dejado que me besara…, si no hubiera permitido que no se intentara suicidar nunca más ahora estaría en mi chalet en las afueras, disfrutando de mis hijas y pensando en que otra operación rejuvenecedora podría hacerme…, ¡y aparentaría 10 años menos!...

Pero no, me quedé con él y elegí un mal viernes… aunque, pensándolo bien, los viernes de mi vida nunca fueron buenos… ¡y él tan feliz! Vendiendo sus materiales quirúrgicos, escribiendo sus novelas y guardándolas en la cajas del trastero… ¡Tres tiene!, tres malditas obras que jamás publicará, tres malditas obras que hablan siempre de lo mismo, de los sueños, de las ilusiones, de la magia…, ¡no hay magia en la estrechez por Dios! ¡No hay magia en ver envejecer a la persona que amas! ¡Eso no es más que una ordinariez barata, una canallada sin nombre!...

(Se sienta en la cama) Las mujeres somos así…, basta que veamos escapar a alguien que nos interesa para que corramos tras él sin pensar en las malditas consecuencias…, si después de aquel beso él no me hubiera dicho que su ex había vuelto a parecer, yo no me habría quedado aquella noche…, le odié por dejar que volviera y no podía permitir que se hiciera fuerte en su vida. Yo era la que tenía que decir la última palabra y vaya si la dije: alta y clara. Tan clara y tan alta que lo debieron de oír en Formigal… (Se echa una carcajada)…, menuda cara se le quedó al pobre Antonio cuando le dije que estaba harta de su dinero, de su color gris de vida y de su mediocridad… le dije, Antonio, necesito vivir de colores, entre sueños, entra la alegría de hacer magia y la esperanza de materializar ilusiones.., se que no entendía nada y se lo tuve que explicar…, Antonio, tu no te intentas suicidar como él y sus viernes son más provechosos.., ¿ves? Hoy es viernes y te estoy dejando… ¿Te das cuenta de que tus viernes son de mierda y los suyos son solo días raros?... ¡No lo entendía! No entendía la pequeña sutileza entre vivir y sobrevivir, y no me gusta tener que seguir explicando las cosas… Antonio, le dije, ¿que crees que puede necesitar una mujer para ser feliz? Y ¿saben lo que me contestó?... ¿Un bono especial para una clínica reparadora?.. ¡Pero cómo se puede decir eso a una mujer que está en lo mejor de su vida!... además, ¡como se puede vivir con una persona que cuando ve que estás deprimida sólo se le ocurre llevarte a ver un musical! ¡Cómo si un musical fuera una dosis de seroxat! No preguntaba, no hablaba, no quería profundizar, ver, sólo quería verme guapa y feliz…, se conformaba con los viernes de suicidio, el resto de la semana trabajaba en el hospital y su consulta y no tenia tiempo para nada, llegaba a casa, me daba un beso, besaba a las niñas y cenábamos viendo la tele… ¡Eso si! De pantalla plana y último modelo, pero sin hablar…, los viernes ya sabíamos el plan que le obligaba a ser padre y marido durante 24 horas y todo era perfecto…, los sábados comidas con su familia, los domingos con la mía y el lunes vuelta a repetir… (suspira) no se si aquello era lo perfecto sin hablar o esto que vivo es lo perfecto hablando, porque es esa la diferencia… si él me ve deprimida me lleva de turismo por Madrid, como si fuéramos extranjeros, cogemos la cámara, nos ponemos las zapatillas y recorremos el Palacio Real, la Puerta de Sol, el Prado…, nos vamos, como él dice, a ver pedrolos (se ríe)…, me hace reír con sus gansadas de guiri, me enseña la parte de la ciudad más triste y la hace alegre…, me dice que escribe una novela para remover conciencias y enseñar miradas nuevas…, me hace protagonista de una historia que no tiene liposucciones pero que no acumula grasas.., trabajo, voy en metro, compro en rebajas pero se que cada noche me acuesto con el hombre más mágico del mundo y se que no seremos ricos pero nunca seremos pobres (se oye el ruido de una puerta al cerrarse)

EL.- (Desde fuera de escena)… cariño, ya estoy en casa.., ¿a que no sabes que?

ELLA.- No cielo…, no se qué